Hoy reclamo
Hoy reclamo
Reclamo
todos mis logros y mis victorias.
Reclamo
todo lo superado y lo que queda por superar.
Reclamo mi
amor, el mío y el de otros para mí.
Reclamo a
Dios, reclamo mi vida, mi cuerpo, mi mente, mi presencia, mi vida y mis
virtudes.
Hoy reclamo
todo lo que es mío y me pertenece por derecho, por haber nacido en este plano,
por ser hija de Dios.
Reclamo mis
miedos para poder superarlos, mis tristezas para llorarlas y aprender de ellas,
mis dolores para sanarlos, mis enfermedades para escucharlas, mi linaje y mis
ancestros para honrarlos, mis errores para corregirlos.
Reclamo mis
dudas, mis enojos, mis egoísmos, mis indiferencias, para aprender.
Reclamo mi
infancia, mi adolescencia y mi adultez. También mi vejez, reclamo mi vida y
reclamo mi muerte.
Reclamo
todas mis vidas, para poder sanarlas.
Reclamo
todas las luchas, debilidades y fortalezas que tuve y que tengo, y las que voy
a tener.
Reclamo a
mi víctima para poder transformarla en protagonista.
Reclamo a
mi niña, para cobijarla y llenarla de besos y palabras dulces.
Reclamo a
mi cuerpo, para cuidarlo y honrarlo, me perdono por no haberlo hecho.
Reclamo
todo, para soltarlo y dejarlo ir, para tomar todo aquello que me puso en donde
estoy y me hizo quien soy. Me quedo con todo también, con el recuerdo de lo que
fue y el inocente desconocimiento de lo que va a ser.
Todo es mío,
todos los logros y las victorias y los fracasos, son míos y los quiero para mí,
que nadie ni nada suponga ´que no es así.
Yo lo
logré, yo fracasé, yo lastimé, yo gané, yo perdí, yo crecí, yo aprendí, yo
superé, yo soy fuerte y también yo soy débil.
Es todo
mío. Pero no lo retengo, lo libero.
Yo soy
oscuridad y soy luz, yo. Nadie más en mí. Y todo es mío.
Agradezco
todo lo que el universo puso en mi camino para que pudiera darme cuenta de que
todo es mío, y poder sentirme orgullosa y valiente. Sólo yo sé lo que me costó
llegar hasta acá, por lo tanto, soy la única que puede reclamarlo, y ese camino
es mío.
Reclamo a
Dios, a mi alma, y a todo lo que existe. Porque todo es mío, también. Porque
todo soy yo. Y nada ni nadie puede tomar de mí lo que es mío.
También los
libero, a todos. Los que están, los que estuvieron y los que vendrán. Nada les
debo y nada me deben. Somos libres. Para seguir, para aprender, para conocernos,
para amarnos. Por sobre todo, a nosotros mismos, que sin eso nada es posible.
Gracias
eternas a mi y a todo y todos por haberme mostrado tanto y haberme amado.
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