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Mostrando las entradas de diciembre, 2023

Quimera

La arena estaba caliente pero suave, la piel se apoyaba suavemente sobre ella sintiendo el ardor de su roce. Las piernas desnudas y flexionadas permitían que la brisa tibia las acariciara serenamente, sin apuro. Las manos y los brazos sostenían el resto del cuerpo que ardía bajo el sol del mediodía que, implacable, la obligaba a entrar al agua exageradamente salada. Allí, las burbujas de mar la invadían completamente insistiendo en sacarle la bikini que se anudaba levemente en su cuello. Se sumergía lentamente para observar el fondo y a los pequeños peces que distraídamente la tocaban. A su lado, ya en la playa, una mesa pequeña y redonda invitaba la bebida. Por tercera vez pidió una bebida que la camarera trajo amablemente. La observó nuevamente, con cada bebida que pedía poder verla mejor. No veía su rostro pero algo en ella la atraía. Quizás su sonrisa o el tono de su voz, esas palabras pronunciadas en otro idioma que salían de su boca le provocaban un cosquilleo en la espalda y...

Ellos y yo

  Te voy a contar un secreto: viven en vos. ¿Viste cuando sentís esa añoranza por ese lugar que no conocés y nunca conociste? Esa sensación de querer volver a esos paisajes, como si pertenecieras ahí, pero vos sos de acá….son ellos los que extrañan… ¿Te acordás del día que probaste la comida tradicional de ese país en un restaurante que encontraste como si lo buscaras? Ellos te llevaron… El otro día viste una película en otro idioma, y te sonaba hermoso, armonioso, casi que lo podías entender…¿Te acordás? Bueno, es su lengua. ¿Conocés el olor de algunas plantas que nunca viste? ¿Identificás el canto de pájaros que no habitan tu tierra? ¿Viste el alba y dormiste frente a una fogata en tus sueños? Nunca trabajaste la tierra pero sabes usar una pala, una azada y otras herramientas, que aunque no sepas qué son, sabés qué son… Vivís preparado para una guerra que nunca va a suceder. Tenés miedo a la oscuridad, a la luz, a algunos ruidos, a algunos bichos o animales. Ten...

Llena pero vacía

Levantó el teléfono, pero no supo a quien llamar. ¡Tenía tantas cosas que decir y nadie a quien contarle! Empezó a recorrer los contactos por orden alfabético y se dio cuenta de que de los setecientos y pico, ninguno estaba disponible. Suspiró largamente mientras se acomodaba en el sillón. Recordaba la época en que siempre había alguien para ella, y se podían encontrar y contarse mil cosas importantes…¿Qué pasó? ¿Cuál es el sentido de que pasen cosas si no lo puedo contar? ¿Si a nadie le importan? Un cuadro que nadie ve, un cuento que nadie lee, un llanto que nadie escucha, una verdad que nadie conoce…¿para qué? Sus viajes hacia adentro habían tenido un precio, pasaba tanto tiempo con ella que el mundo se había diluído en cierto sentido, ella era una desconocida para todos incluso para ella, una silenciosa presencia intentando volver a entrar al mundo sin salir de su interior. Se esforzaba pero no tenía nada que decir, aunque las palabras se agolpaban en su garganta intentando ...

Elijo no creer

  Nadie parecía prestarle atención pero todos sabían que estaba. Ella llegó cuando ya había terminado la procesión y los caminantes se encontraban sentados en las sillas blancas de plástico que alguien había trasladado hasta la gruta. Indiferentes, todos sabían que había una extraña sentada al fondo, pero nadie la miraba. Hacía mucho tiempo que no escuchaba una misa pero ese día decidió asistir, la imagen de la Inmaculada concepción desde lo alto la hacía sentir atraída nuevamente. Recordó que tenía una estatuilla de esa virgen, sin saberlo. Y que muchas veces en sus viajes la había encontrado. Podía sentir su presencia y su amorosidad, esa paz con la que solamente ella puede envolverte. Se sentía feliz y agradecida, intentaba no juzgar lo que escuchaba pero no podía evitar sonreír frente a algunas afirmaciones. Descubría en cada frase muchos de sus miedos y sus culpas, sonriendo recordó su primera comunión y su deseo de ser monja. Hubiera sido una monja muy devota seguramente,...

Mi experiencia con el patriarcado

-Mire, llévele a su marido el tornillo para que vea con qué pinchó… me dijo el señor de la gomería cuando fui a emparchar la rueda de mi auto. -¿Tu marido soldó la mesa? Me preguntó el encargado de la feria cuando llevé las muestras para feriar. -Deberías teñirte…tenés que bajar de peso…arréglate las manos….deberías depilarte… -¿Vas a ir sola? ¿No te acompaña tu marido? Cuando viene alguien a mi casa y le muestro las estanterías de hierro y madera que hice, primero la tocan para ver si está firme, después se fijan si está a escuadra, después me preguntan si las hizo mi marido, por último, no me creen que las hice yo… Cuando pinto siempre hay alguien que me dice que al fin hago cosas de mujeres… Cuando decidí estudiar tuve que dejar a mi hijo con mi familia…me acusaron de abandonarlo, de no atención…por suerte mi madre me apoyó porque mis suegros se negaron… En un parcial de electricidad y magnetismo que aprobé, un compañero me felicitó porque, siendo mujer, era una de los...

Una piedra más….

  “Un paso más”, se dijo mirando el suelo con la cara ardiendo y los pies dolidos, completamente transpirada latiendo por todos los lados de su cuerpo. “Son tres subidas nomás y después vienen las bajadas”, buscaba alivio en ese pensamiento que de ninguna manera la consolaba. “Ya subimos la primera” como si eso fuera a evitar las próximas pendientes llenas de rocas sueltas y polvo, con el sol ardiendo sobre la cabeza e inundando cada pequeño trozo de piel seca y roja que intentaba salirse del cuerpo físico para desintegrarse entre el matorral inhóspito y lleno de cactus. “Por suerte no soy la última” se reía pensando que quizás, ese pensamiento pudiera motivarla a mover el pié hacia adelante, a pesar de su resistencia y su dolor que se irradiaban hacia arriba como un río de furia y de calor incontrolable en contra de todos los pensamientos que intentaba poner en su mente. Ya no salían palabras de su boca, casi no salía aliento, sólo soplidos calientes y apurados que intenta...

Los amigos

Todos querían hablar a la vez. Sobre la mesa una caja con fotos desordenadas que nunca habían sido sacadas esperaba ser abierta. En la mesa auxiliar el agua del mate se iba enfriando mientras se cebaban los mates más amargos, lavados y fríos de sus vidas. Todos lo compartían sin notarlo. El cebador tuvo que renovar la yerba varias veces hasta que cansado le cedió el honor al otro, que casi sin darse cuenta empezó a cebar para todos. No podía conservar una ronda, de forma desordenada iba alternando el mate entre todos, y siempre le tocaba tomar a él. Como todos reclamaban su turno, volvía a empezar con la esperanza de poder conservar una vez al menos el orden de cebado. Pero esta intención duraba poco porque instantáneamente volvía a perderse.   En la puerta contigua estaba el baño, por turnos también entraban a desahogar el agua tibia que habían consumido, dejando abierta la puerta para no perderse ningún comentario y poder seguir opinando mientras se lavaban las manos. Cuand...

La sangre

Yo te libero, necesito que fluyas libre hacia todos los lugares posibles y que lleves y traigas aquello imprescindible para la vida. Sé que tenés espinas ajenas, viejas, estancadas, adheridas a las paredes ancestrales cargadas de antiguo y viejo. También sé que tenés sonrisas, algunas también viejas, y otras nuevas, actuales, que brillan en los bordes y fluyen también en tu corriente que se renueva en cada instante. No olvides pero tampoco recuerdes, eso te pido. Dejá toda esa memoria cerca para poder transformarla en recuerdos de colores. Te digo que no fue así como vos pensás, es vieja y debe quedar guardada en el lugar y el tiempo exacto en que ocurrió, no es mía. No hace falta que te detengas, ¡no lo hagas! ¡Por favor! Seguí tu camino sagrado sin detenerte ni por un momento, ni por un pensamiento, ni por un miedo…que cuando llegue el momento preciso y certero, dejarás de existir así, como sos. Pero ahora, hoy, no es cuando. Soltate, liberate de esas ataduras que te detienen...