Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2026

Entro y salgo

Imagen
  Todo el tiempo entro en un torbellino de emociones, de oscuridad mezclada con luz, con estrellas, con cielos y galaxias, con recuerdos y memorias, con olvidos y pensamientos. Todo este tiempo pidiéndole a Dios y al universo que me enseñen a ir hacia adentro, que me muestren mi corazón, que me ayuden a abrirlo y ahora… ¿qué hago con esto? Con el corazón abierto todo se siente más, todo es inmenso, todo es eterno, todo es profundo. Nada pasa desapercibido, nadie es invisible, todo es un montón, todo ocupa mis espacios, los habita. Aquello que existe y lo que no existe completa mis huecos, llenan cada uno, a veces no hay lugar para respirar. La respiración se transforma en un volcán de lava caliente que quema, que limpia, que incendia y que solo se apaga con un témpano, y así voy habitándome de fuego, de brazas y hielo, a veces se empujan, no se aceptan, no se quieren, compiten, se hablan, conversan, discuten, pelean, nunca gana ninguno porque en cuanto se tocan desaparecen. ...

Latidos

Imagen
  Me busco. Me encuentro en todos lados. Adentro, afuera, alrededor, en cada órgano, en cada vacío, en cada gota de sangre. Ahí estoy, a veces chiquita, a veces enorme, a veces feliz, otras veces triste, desorientada, sin entender ¿qué es esto que me habita? ¿A dónde estaba todo este tiempo? ¿Cuándo me callé? ¿Cuándo me anulé? ¿Cuándo me cerré? y ahora… ¿Por qué hablo? ¿Por qué me abrí? ¿Qué puede entrar por ahí? ¿Qué puede salir? ¿Qué puede habitarme sin que yo lo permita? En el cuerpo, en todo el cuerpo, siento vibrar un deseo que había olvidado, un impulso que se había apagado. Mi corazón late fuerte, ansioso, apurado, pareciera que está por estallar en mil pedazos, en miles de flores, en kilómetros de aromas, me late incluso en la cabeza llenándome de pensamientos de esos que hace tanto tiempo no tenía, vibrando incluso en los brazos, en las piernas, en cada órgano. Siento latir el corazón afuera también, en el aire, en los muebles. Todo mi cuerpo vibra, desde las uñas ...

Mensaje para el hombre

Imagen
  Hay un espacio sagrado que habita dentro mío, guarda el entusiasmo, la inocencia, la esperanza, la paz, el abrazo que cura, la sonrisa que sana, la fe y la confianza. Que no está vacío pero que espera llenarse, tiene lugar suficiente para ambos. No es un lugar cualquiera, en él habitan sueños, seres mágicos, ancestros, dioses, brujas, jazmines, cactus, rosas, libros, palabras y silencios. Hay una única puerta de entrada y muchas salidas. Hay ventanas, hay sol, algunas lunas, mucho tiempo, océanos y montañas. El camino hacia este lugar es difícil, está lleno de recuerdos y memorias que toman forma de monstruos implacables, de serpientes venenosas, de pozos en forma de vórtices devoradores de almas. Está rodeado de alambres de púa y es muy difícil encontrar la única puerta. Y, aunque la encuentres, necesitas la llave. Si las encontrás apurate, porque cambian de forma con cada pensamiento. Custodian este espacio sagrado mis miedos, que a veces se camuflan con las flores ...