Rosas rosas
Allá en tu vida amorosa, llenaste de rosas rosas los caminos andados. Allá, en la tierra mojada llenaste de rosas rosas los pasos de todos. Tuviste corazón para latir en amor por otros. Tuviste fuerza para sostener a todos.
Allá en tus
pies pequeños te pinchaste con el pasto, el sol te acompañaba siempre cuidando
tus pies descalzos.
Allá en el
horizonte viste llegar los ganados, las vacas, los loros, los sapos.
Allá y acá
estuviste siempre andando, tanto te caminaste que dejaste atrás tus pedazos.
Ahora es
con tu alma que tenés ese reparo, decile, no lo dudes. Ella te sigue
escuchando.
Ese señor
de bigotes que quiere estar a tu lado, siempre estuvo, siempre te ayudó a
juntar tus retazos. La tela que ya cortaste ahora sirve para abrigarnos a los
que estamos sentados a tu lado, esperando.
Fuiste y
sos esa guerrera que se levanta entre tantos, todos indiferentes mirando hacia
otros lados.
Yo te veo,
así, valiente, como siempre disimulando las heridas tan profundas que te dejan
en andrajos.
Hasta acá
puedo escribirte porque verte tan desnuda me desangra el alma. Entonces elijo
detenerme por ahora, para poder contar el resto de la historia en algún momento
en el que yo misma pueda volver a juntarme.
Tus heridas,
mis heridas, las nuestras, se parecen un poco. Espero ser tan valiente como vos
cuando venga a buscarme el señor de bigotes.
Tus rosas
rosas me abrigan a veces, las veo en mi mente y un poco me dan fuerza. Rosas
rosas en tu alma y en mi corazón.
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