Tomo


Al final, me di cuenta de que no se trataba de vos, no eras vos el que no veía, no eras vos el que no podía, aunque quizás tampoco puedas, como yo…

Cuando quise ayudarte me ayudé, sin darme cuenta, todo fue distinto ahí, con su amorosa ayuda.

Quise mostrarte, pero la que ví, fui yo.

Quise entregarte, pero me entregué yo.

Quise que veas lo que yo quiero que veas, pero entonces ví lo que yo no quería ver.

Te libero de mis miradas y de mis ayudas, te reclamo lo que es mío y te devuelvo lo que te pertenece.

Los siento, no me di cuenta.

Te pido permiso para entregarte a Dios, a la vida, te pido permiso porque, no se bien cuándo, me diste permiso para poseerte y yo lo tomé.

No sos vos quien me distrae, soy yo que pongo la mirada en vos sin darme cuenta.

En mi afán de ayudarte sincero y amoroso, desde este amor incompleto y posesivo, controlador, limitado y limitante, te amo. Y entonces creo que sé mejor que vos quien sos, que necesitás, adónde tenés que ir y cómo llegar.

Y creo que, vos también pensás,  a veces, que yo se mas que vos de vos. Lo lamento.

No es así, no se nada mas que lo poco que se, que no es mucho. Solo se de vos lo que se de mí, que acá estamos, juntos por alguna razón, aprendiendo a vivir, aprendiendo a morir. Viviendo y muriendo.

Y te entrego mi poder sobre vos que no es mío, es tuyo desde siempre ¡No sé cómo llegó a mi!!! Lo lamento….

Sé que no es completa la entrega, sé que vos no sabés esto que hoy sé, se que lleva tiempo aprender a ser uno mismo, lo más que se pueda. Pero creo que, al menos, se puede empezar por no ser otro. Aunque esto, tampoco lo sé.

Te libero de mi mirada, de mi amor enfermo, de mi necesidad de vos como yo, de mi insistencia, de mi prisión.

Así conseguis el aire que necesitas para llenarte de luz y de poder, de confianza, de perdón, de amor del bueno. Y yo también lo consigo.

El amor es libertad, es la única forma de amar, me entrego a esa forma como puedo con este cuerpo físico limitado y esta mente egotista descontrolada, a veces.

Entrego esto a Dios, para que inunde mi mente y mi cuerpo de su luz compasiva y me ayude a amarte sin poseerte, de ninguna manera posible.

Quiero que entiendas, no te estoy entregando algo mio, te estoy liberando de mi.

Quiero que entiendas, que no lo tengo y no lo tuve nunca, fue solo una ilusión.

Quiero que entiendas que en realidad, me estoy tomando a mi misma, estoy volviendo mi mirada hacia mí, adonde debió estar siempre. 

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