La repetición
¡Papá, no
me abandones!
Ese grito
ahogado brotando desde el estómago, atorado en la garganta, raspando los
bronquios y tapando el aire que intenta entrar en los pulmones, bloqueado en el
corazón y empujado por la sangre a cada célula del cuerpo, que, a veces, sólo
se detiene esperando tu llegada, que nunca llega.
Papá, me
abandonaste…
No lo
sabías, no lo sabía, no lo quisiste, no fue tu intención. Me dejaste esperando,
haciendo de cuenta que nunca estuviste, que no te necesitaba, que podía
cuidarme sola, que podía crecer sin vos.
Papá, hoy
otro me abandona.
Y vuelve a
cerrarse la garganta, y vuelvo a pensar que no puedo sola, y vuelven a crujir
mis bronquios, y la sangre, otra vez, me recorre espesa, cansada, débil.
Papá, estás
en mi corazón.
Y sale el
llanto de la niña escondida debajo de la cama, y se asoma por los ojos de la adulta
sentada en la mesa, y brota la tristeza de la falta, y resurge la alegría de tu
presencia invisible para los ojos, pero fuerte en mis venas. Fluye, fluye,
fluye mi sangre con la tuya, con la nuestra, con tu vida y con tu muerte a
destiempo, antes, prematura, injusta. Pero perfecta.
Una voz
interna que quiere sufrir y apegarse a tu sombra inquieta y permanente, en el
olvido. Una voz más interna y nueva que quiere abrasarse a tu luz perfecta y
cariñosa.
-
Vos
pudiste, me decís. Vos te cuidás, vos estás, yo no estoy…-
-
Vos
respirás y tenés sangre caliente que fluye a veces feliz, a veces triste, a
veces sola y a veces plena, con vida. Yo me fui, me decís. Y vos también tenés
que irte, un día.
-
Nadie
te abandona ¿Cómo podría?
Tengo miedo
de no poder, aunque se que puedo.
Tengo miedo
a la soledad, aunque no existe.
Tengo miedo
a vivir sola, aunque eso no tiene sentido. Es imposible.
Este no
querer nuevo me da miedo papá, es como tu no querer, pero distinto. Y a la vez
es igual.
Nunca me
abandonaste papá, te llevo en mis venas, ahora lo sé.
Es difícil
para mi ahora prometer algo, pero se que todo va a estar bien.
Por favor,
bendecime, así puedo hacer las cosas distintas, esta vez.
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