El asunto
Miré hacia el cielo y te ví. Abriéndote con bordes violetas, rojos, naranjas, azules. Y en el medio un negro profundo, de esas profundidades livianas, sin límites, vacías. Desde ahí ví llover algo como luces de colores, pero no eran rayos, eran mas bien pedacitos de luz, como diamantes, que a su vez reflejaban los demás colores. Más al llegar al suelo cubrían todo lo que tocaban de vida, de abundancia, de placer, de sentido. Me cayeron en la cabeza y en las manos millones de ellas, tan pequeñas, tan minúsculas y tan enormes. Guardan algo que no puedo saber qué es, se siente como…vida. Tienen olor a campo de tulipanes rojos, frescura del amanecer de la vida, una cierta tranquilidad del que no espera nada pero sabe que está llegando todo. Me envolviste así, en una danza de brazos abiertos y lluvia de estrellas en la cara. Yo blanca y luminosa, y vos transparente, vacía y llena, si cuerpo pero respirando placer. Un poco de luna y un mucho de sol guardás, alguna estrella ...