Desde mis ojos
Te veo venir despacio, con ojos de amor transparente y comprensivo. No me juzgás, sabés que así soy, como me ves. Pero no me ves desde vos, sino que me ves desde mi adentro, desde la esencia. Me mirás mientras pongo esa cara de inocente que entiende que lo que está haciendo no está bien pero entendés que, aunque yo lo sé, no lo sé tanto. ¿Por qué si puedo, no puedo? Me das otra cosa para que yo me entretenga, me acaricias suavemente y en mi corazón entiendo que eso que me das, es para mí. Y me quedo un rato distraída mientras nada más me atrae, lo muerdo bastante y un poco lo trago, hasta que se cae y deja de interesarme. En realidad, solo me interesa porque vos querés. Me acuesto, apoyo la cabeza en mis patas y te miro atenta, a ver si te movés. Acá estoy pronta a salir corriendo hacia vos, una mínima señal me llama y corro dejando todo el mundo para encontrarte. Lo sabés, porque lo ves en mis ojos inocentes y sin nada, vacíos de todo. No pienso, no lo necesito. Pero sí siento, siento tu enojo y tu amor profundo como el océano infinito que atraviesa el centro del universo. Me aburro un poco en la espera, pero sólo verte ahí tan cerquita me reconforta. Puedo esperar eternamente una señal, una mínima palabra dicha en voz muy baja, despacio, inaudible para casi todos menos para mí. Hay ruidos que me distraen y me recuerdan que afuera pasan cosas, las miro, grito un poco, pero ante mi nombre dicho en voz alta me detengo. Te observo retarme y no puedo evitar gritar, trato, pero me sale solo. Lo siento.
¿Jugás conmigo? Dale, un rato nomás. Así
danzamos un rato juntas. Me gusta tu risa cuando sale fuerte de la boca, la
manera en que me hablás cuando me mirás con ojos transparentes, como acaricias
mis orejas y mi cara completa, te miro de reojo mientras estoy en el piso
entregada a tus caricias con sonrisa, esperando que nunca me sueltes. A veces,
quiero estar afuera y creo que te gusta que le grite a todos, pero no, no te
gusta…me doy cuenta en tus ojos semicerrados y tu cara seria. ¡Pero soy así!
A veces tengo miedo de que me dejes o de no
verte, que para mi es lo mismo. Quédate cerca, que con vos me siento segura.
Igual que vos, que conmigo te sentís segura.
Me gusta como me cuidás, aunque a veces me
retes bastante. Es que yo quiero gritar fuerte y no puedo controlar las ganas
que tengo de hacerlo. Hay algunas personas que tienen algo que me irrita, no sé
qué es, pero lo percibo. Los veo de colores que no me gustan, tienen un olor
extraño a algo que no conozco, pero que me molesta y me asusta. No quiero que
se acerquen a vos.
Te juro que intento portarme bien, pero a
veces, no puedo evitar ser así, como soy. De verdad lo siento mucho…
Quizás cuando sea mas grande….por ahora soy
así, estamos aprendiendo las dos me parece. Quizás cuando seas mas grande…por
ahora sos así, y así, te amo.

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